sábado, 3 de octubre de 2009

A tu memoria


La poesía no es para amantes. Fácil es creer que es un simple medio para que las palabras “te amo” se conviertan en el dulce canto de una alondra. Confundida con un filtro de papel que retiene las lágrimas y deja escurrir una caricia. Caricia que toca esos puntos del alma que despiertan un cosquilleo, que empieza en las caderas y termina en una sonrisa. Los cabellos del amante son solo eso, y por más que se recorran de raíz a final no se transformarán en letras de recuerdo.

La poesía no es para melancólicos. Quisiera pensar que las palabras correctas borran una tarde de otoño añorándote y en su lugar siembran un olivo fuerte y frondoso con aroma a esperanza. Que pueden cambiar el destino de mis pasos para que el sendero de mis huellas conduzca a una noche de verano en lugar de al recuerdo de pérdida. Que sanan la nostalgia y traen a nuestra puerta las fragancias del hogar atrás dejado y el perfume de ese atardecer en especial.

La poesía no es para soñadores. No enfrasca los anhelos como un barco en una botella ni es el primer detalle para pasar de ilusiones a recuerdos. Los jardines dorados se marchitan en sus manos, matando sin pesares ese tierno narciso tan pacientemente criado. El dolido canto de la cuerda de un violín se quiebra en el aire al buscar reposo en sus melodiosas estrofas.

Es un recuerdo de lo que fue. Una sombra de tristes canciones que bailan en nuestra memoria contándonos de un pasado mejor en una época de sombras. Un lenguaje incomprendido, la nueva lengua muerta que vagabundea entre nosotros sin encontrar la pluma que quiera hacerle su último retrato. A veces brisa, a veces colores, es soñadora, amante y melancólica que con delicadas pinceladas crea el Guernica de su caída.

Ahí está la figura que habita entre un recuerdo sin retorno. La silueta del errante que se adentra en el cementerio, no para soñar con un último beso sino para despedirse de lo que alguna vez fue suyo. Ahí yace la tumba, ya gris y enmohecida que el tiempo quiso olvidar y dejar que los pocos que le dejan una flor de cuando en vez lloren sin consuelo sobre la húmeda tierra bajo la luna. Silenciada y derruida, eras demasiado bella para habitar en este mundo.

La triste maldición de ser poeta.


Alazam
The wounded poet

martes, 29 de septiembre de 2009

Escucha


Odiado
Culpable
Quien crees merece castigos y pena
Morir flagelado de forma terrible
Caer en silencio rodeado de sombras
Sumido en olvido por quienes adora y perdiendo su esencia de forma brutal
¿Tan grave es el crimen de días pasados?
¿Tan ruin el deseo y tan pérfido el acto?
Sabiendo que no es más que un vil ser humano
Un niño asustado que tiembla de frío
Lejano
Perdido
Que sabe el error que a tus ojos resalta
Consciente del daño y dolo que ha sembrado
Conoce su culpa y castiga su alma
Mas tarde ha tomado conciencia de ello
Tranquilo
Respira
Sufrir no merece el tormento que crees
Sus ojos revelan un brillo sincero
Las culpas pasadas no pesan sin rumbo
Consejos recitan tranquilo a tu oído
Olvida su crimen un simple minuto y observa en su rostro su paz interior
Contempla
Razona
Si pierdes la fe su destino se cierra
No quiebres su vida por falta de juicio
Admira un momento el futuro glorioso que brilla a lo lejos si tomas su mano
Comprende su falta
Olvida su injuria
Recuerda que todos caemos seguido
Y más si no crees poder levantarte
Yo tengo la fe de que puede lograrlo
Seguir caminando, seguir enfrentando
Por eso libera al caído sufriente
Y déjalo andar donde siempre ha querido
Un día verás que tu acción es correcta y vendrás presuroso a decirme lo siento

Perdónate

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Eco de hiel


Sentir es ver, un alma sensata por bien trastocada. Lucero que brilla sin fin ni consuelo, un halo de asombro que como engendro de infiernos no tiene lugar ni en este mundo ni en otros. Un dios primigenio que ha perdido su trono con el paso del tiempo, arrastrándose a gatas en busca de un último trozo de cordura al que asirse eternamente.

Es la historia de este sacrílego híbrido entre miedo y dolor. Creado en las entrañas del sinsentido, forjado por las manos iracundas de un odio antiguo y demoníaco. Criado en un plano concebido para la desesperación rodeado en el abrazo eterno de la misma savia del rencor.

Encerrado en su nueva jaula de cristal, la abyecta quimera busca cada sencilla hebra de cordura para quebrarla y dar paso a sus negros esbirros. Enraizándose hasta los más tristes rincones de su tortuosa morada, siembra las flores cuyos colores trastornan al caminante. Sin más satisfacción ni alimento que el grito agónico del amante enloquecido, se desgarra a si misma para causar un tierno flagelo en el desafortunado infeliz en que fija su mirada.

Creciendo y engordando como la infernal sanguijuela que es, drena hasta la última gota de inocencia del mundo en el que habita. Como una tosca daga espectralmente bella se hunde en la carne dejando brotar las pesadillas más retorcidas que la más enferma de las mentes podría llegar a concebir. Un nefasto ejército de infectos legionarios que buscan la miseria de cada palabra por la que valga la pena sonreír. Dejando a su paso nada más que el eco de un llanto incesante encerrado en un mundo de sal.

Te presento al más perfecto de los demonios, el genio demente capas de forjar el más satírico retrato del odio y el rencor.

Te presento mi locura.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Vuelve


Espuma
Espuma de un mar con oleaje incesante
Que baña mis pies sin siquiera notarlo
De un lento vaivén
Que recuerda
Sugiere
La imagen del triste retrato sonriente
Grabado en mis ojos tras tan largos años
Cabellos sedosos
Bailando en la brisa
Creando el adiós que fue mal merecido
Ilustre memoria de lágrimas rotas
El crudo camino de tus pies dolidos
Cerrado por aires de cruel desaliño
Sin frases
Silencio
Siquiera el vil beso que fue prometido
Donando una gota de miel al despido
Trastorno que brota de mi alma dolida clamándote un poco de amor de ambrosía
Un grito perdido
Mi alma quebrada
La lágrima esquiva de mi ojo resbala
Dejando morir la pasión entregada
Rogándole al cielo y orando al infierno que verte alejándote sea un incierto
Que todo esto sea un gran sueño maldito
Mentiras
Reflejos
Dolor en mis manos me quiebra por dentro
Jurando ante el mundo que esto es honesto
Está terminando
Tus pasos se acallan
Se puede sentir como sufre y perece el tierno cariño que tu me tuviste
Que muerte terrible
Un grito ahogado
La luna es testigo de como se apaga
El ruin paraíso criado con ansia
Tus flores se secan
Y mueren
Silentes
Tan solo quisiera poder imitarte
Trata de borrar el cariño tomado
Tan solo unos días dejar de adorarte y llorar cada noche tus labios lejanos


Alazam
The wounded poet

jueves, 17 de septiembre de 2009

De letras a líneas


Fugaz y espontáneo
Destello de bronce
Silbido foráneo
Que lleva tu nombre

Es ver por reojo
Sutil movimiento
Que vuela a su antojo
Bailándole al viento

Reflejo pasivo
De forma sensata
Que muestra lascivo
Un sueño de plata

Oirte riendo
Sentir tu mirada
En cada momento
Ver como no acaba

Despierto sintiendo
Caricias lejanas
Un sueño muriendo
De cosas mundanas

Deseos tan simples
Anhelos tan plenos
Miradas, pasiones
Latidos y sueños

Es triste y vacío
Sentir todo esto
Es un recorrido
Sin fin ni supuesto

Mas es de quien habla
El loco deseo
De usar esta pluma
En un fin abyecto

No es un poema
Tampoco una obra
No una palabras
No tiene ni forma

Es solo el instante
Sublime aspirar
Sonrisa en tus labios
Poder dibujar

Alazam
The wounded poet

domingo, 13 de septiembre de 2009

Despierta


Noche
Noche de lluvia, cristales de hielo
Tormenta brumosa sin fin ni consuelo
Cortante y molesta maldad sin ensueño que nubla mis ojos y ciega mis sueños
Lamento perdido en mi mente resuena
Lamento dolido que llora su pena
Lamento de un hombre que cae en olvido
O de un corazón que ha perdido su brillo
La luna de plata se esconde tras nubes al ver el dolor que mis ojos traspasa
Mi alma se escapa, mi piel se estremece, relámpagos, truenos y rayos me arrasan
No quiero dormir, mis ojos no quiero volver a cerrar
Solo un momento puedo respirar
Mi cuerpo no quiere sentir otra vez que se acaba y se cierra y que llega el final
Mis ojos llorosos el mar pueden ver
Tras miles de metros muy bajo mis pies
Mis brazos se abren cual alas de plumas plateadas que quieren volar hacia ti
Un salto del suelo mi cuerpo separa
Y caigo veloz hacia lo que anhelaba
El fin ya se acerca trayendo consuelo
Al pobre infeliz en su último vuelo

El tiempo detiene su curso normal
Me es arrebatado mi hermoso final
Su hermosa silueta se ve reflejada en el fondo del agua y escucho su voz
Palabra de miedo, de pena y dolor
Que están inspiradas por todo su amor
Me dicen que esto no haga, el camino se acaba, mi vida debe continuar
La noche murmulla, su sombra me atrapa
Un crudo pasado, mi alma se escapa
El cielo y la tierra, a mi valen nada
Pues nada es la vida lejos de mi amada.

Mi vida no es nada si no estas aquí
Mis manos creaban solo para ti
Mis ojos, mi cuerpo y mis alas se secan sin ganas sabiendo que no volverás
No quiero vivir en un mundo de sal
Tantos corazones de ira y de mal
Mi alma se llena de odio, más que un negro oprobio que quiere dejar de existir

Un vago recuerdo de noche de otoño
Una profecía mezclada con sueño
El triste fulgor de tus ojos de plata
Recorre mi rostro y mis odios atrapa

Tan solo yo quiero dejar de existir
Borrar lo vivido, dejar de sufrir
Sacar de mi mente el recuerdo de verte sufriendo y tu voz que se apaga sin más
Las lágrimas ya no me dejan ni ver
Tus suaves palabras recorren mi ser
Cobarde salida que tomas sin penas ni glorias, no es este el final para ti

El bello color de tus ojos de bronce
Me habla a través de abismos y montes
No es el final lo que arregla tu muerte
Honrar con mi vida y amor y tu suerte

Ahora comprendo el dolor de tu piel
Mirar como muere el amante de hiel
Debo detener la locura, huir de esta oscura y amarga final decisión
Pero ya no hay nada que yo pueda hacer
Mi suerte está hecha, la muerte a mis pies
El fin ya se siente cercano, mis ojos cerrados y un grito que escapa a morir

Es todo silencio, confuso, lejano
Mi cuerpo enredado, dolido, extasiado
La luz al final de mis ojos espera
El negro cerrar que termina en ceguera

Ceguera y destellos, nada puedo ver
No puedo creer que es un amanecer
Después de todo esto fue un sueño, un limbo sereno entre vidas y un crudo lugar
Pero tu sonrisa puedo recordad
Y mi rostro al tuyo empieza a imitar
Te doy muchas gracias por todo, por ser mi tesoro y por darme esta oportunidad


Alazam
The wounded poet

martes, 8 de septiembre de 2009

Recuerdo


Despertar al terminar la noche, confundido aún, sin saber bien en cual de ambos reinos me encuentro.

Un lento suspiro sale de entre mis labios dejando escapar y morir ese difuso instante en el que el presente es tan concreto como una pluma al viento y la fantasía tan ilusoria como una noche de verano.

Es ese precioso intervalo en el cual los vestigios de un sueño pasajero bailan con recuerdos de la realidad creando esa amalgama que durante unos breves momentos creemos habitar.

La negra pesadilla de una decisión mal tomada se torna en un mar de consecuencias que se abren ilimitadamente ante mis confundidos ojos.

El resultado de la más bella historia se transforma en una chispa de júbilo que ilumina mi alma desvaneciéndose tristemente.

Es ese austero fulgor que se crea a partir de sueños ilusorios que bloquean mi mente, alma y memoria y me llevan de la mano por un camino neblinoso que termina irrevocablemente en un muro de hielo.

Pero en esos tiernos momentos, un breve recuerdo vuelve cálida hasta la más cruda de las mañanas. Una mera noción que desesperadamente busca donde asirse para no caer en ese pozo de olvido.

Esa sencilla imagen de una mirada que busca respuesta en el reflejo de mis ojos.

Ojala pudiera prolongar ese nítido contemplar aunque sea unos pocos segundos más. Lograr completar la imagen hasta alcanzar a ver la suave sonrisa que acompaña esa mirada.

Ver bien los colores que brillan tan fugazmente escondiendo tantas cosas que decir, revelando al mismo tiempo ese cálido mirar y el más grande de los misterios.

Quisiera, aunque solo fuera una vez, poder ver esa mirada lo suficiente para memorizarla.

Y así buscarte.


Alazam
The wounded poet

Una mujer hecha de letras

Me presento, buen amigo, me presento, fiel lector
Soy un humilde poeta, un sencillo trovador
Las siguientes pocas líneas que os doy yo a leer
Son unas cuantas ideas que en mi mente vi nacer

Ojos que brillan al atardecer
Cristal hecho esferas, al parecer
Ojos de plata, oro y diamantes
Esferas de amor convertidas en carne

Estrellas divinas que causan furor
Que en su misma ausencia invocan dolor
Brillantes zafiros que bailan sin miedo
Contemplo y admiro, los tomo si puedo

Mirada acogedora, intensa y placentera
Mirada que posee, tan fuerte como fiera
Mirada maldecida, odiada y repudiada
Mirada deseada, que siempre ha sido amada

Sobre aquellos dos cristales de mítico esplendor
Se encuentran dos senderos que provocan estupor
Como víboras tendidas frente a mágicas estrellas
Que custodian con recelo ese dúo de doncellas

La boca que se ríe, tan llena de color
Roja como la sangre, también como el amor
Líneas trazadas por manos angelicales
Con tinta exprimida de amores reales

Con el mismo color que refleja el rubí
Esos labios divinos se presentan ante mí
Hermosos como la rosa, dulces como la miel
Pues quienquiera que los vea, siempre les será fiel

Cabello de seda, cabello de oro
En gran cantidad, asemeja un tesoro
Hebras de vida, hebras de plata
Cascada que cae, que cae y que mata

Tomando estas facciones, uniéndolas a un ser
Encuentro a una dama, perfecta al parecer
Liviana como el viento, bella como el clavel
Suave como rosa, dulce como miel

Impregnando en esta hoja mi visión de libertad
Pues os di a conocer a quien busco de verdad
Me despido deseando piedad en el futuro
Para encontrar a la dama que busco sin apuro


Alazam
The wounded poet

lunes, 7 de septiembre de 2009

Reloj consecuente


Ojalá el futuro fuera más que ese lento porvenir que se asemeja al tamborilear de la lluvia una tarde de otoño.

Gota a gota se va formando esa nebulosa imagen que nos cuenta un poco cómo será nuestro mañana. Un ligero susurro que nos revela una pequeña pista acerca del día que llega bañado en oscuridad e incertidumbre.

Sería todo tan drásticamente simple y horrorosamente aburrido de saber en parte lo que nos depara esta nueva jornada. Cada sonrisa venidera sería suavemente amortiguada por una que ya la estaba esperando. Una nueva relación que nace de algo tan burdo y sutil como un encuentro no acordado pasaría a un mero trámite del día que lentamente se escurre entre sus dedos. Una gran epifanía revelada de improvisto sería como un vil aprendizaje fijado en calendario.

Sorpresas que habrían cambiado nuestra vida aplastadas sin piedad para verlas morir sin triunfo ni gloria.

Que abstracta sería esta vida sin contar con la sorpresa de un mañana difuso.

Los problemas más graves de la vida no son los que uno espera encontrar en una fecha específica, si no los que cambian la ruta a recorrer cualquier martes por la tarde.

Vivir sabiendo la hora en que vendrá la muerte a rozar nuestra mejilla con sus curvos dedos daría a nuestras vidas la forma de un reloj de arena quebrado.

¿Qué sería de nosotros sin esta tragedia?

Destruir la sorpresa de encontrar una flor con colores diferentes.

Saber quienes serán las personas con las que podremos caminar hasta el fin de nuestros días.

Tener en la punta de la lengua el nombre que llevará nuestro hijo.

¿Qué sería del mundo sin esta comedia?


"Puede que mi vida sea la mejor de las comedias o tal vez sea una deleznable tragedia. Sea el caso que sea, por lo menos que llegue sin tocar."

Alazam
The wounded poet

viernes, 4 de septiembre de 2009

Sueño de escarcha


Es tan difícil escribir desde la penumbra . . .

No es sentir que la oscuridad bloquea mis sentidos, impidiendome ver lo que tengo alrededor.

No es ver muros infranqueables que me rodean condenandome a un agujero oscuro y desolado.

Tampoco cegar mi alegría y esperanza, sesgando el mañana que alumbra distante.

Es permitir abrir una puerta semioculta. Un crudo vacío del que brota incesantemente un fragor interno y venturoso que corroe poco a poco desde alegría pasajera hasta ansias de vivir.

Coartado, enclaustrado en mi propio ser. Como un viento oscuro de otoño que siembra desdicha a su paso. Un ferviente clamor encerrado, esperando que algún día se pudra en su misma esencia y germine de sus restos algo más que un vil fuego fatuo.

Es la mano que empuña la guadaña que se asoma dramaticamente, extendiendo sus finos dedos por fuera de mi alma buscando rozar un sueño taciturno para quebrarlo como si de un frágil narciso se tratara. Un impío súcubo buscando huir de su prisión con la que vuelve a estrellarse como si un muro de hielo fuese.

¿Qué tipo de engendro se gesta en mi alma que emponzoña mis ojos cuando logra asomarse?
¿Cómo es que se formó este abyecto vórtice capaz incluso de olvidar una sonrisa?

Conozco mucha gente que cuando cae en un abismo, solo es capaz de contemplar su belleza en lugar de buscar una salida.

Ese no soy yo.

Mi silenciosa cruzada es purgar este vil manifiesto que se ha enraizado en cada organo de mi cuerpo. Hacer caer este invierno que reina triste e imponente hasta el más recondido rincón de mi ser.

Sabiendo que es un mal primigenio, que tras eones de forjarse y moldearse para calzar tan sublimemente en ese triste vacío que queda flotando entre el juicio y la pasión, es tomar un camino ya recorrido.

Despierta lentamente, enarbola tus ya familiares blasones y da un paso más por ese sendero aletargado. Recuerda que por mucha nieve que caiga, ningún invierno dura para siempre.


"La soledad no es más que un viejo diamante opaco y sin brillo que, aunque ya no tiene luz propia, aun sirve para ver tu reflejo y brillar a través de él"

Alazam
The wounded poet